martes, 23 de junio de 2009
La crisis acecha al conjunto de la Puerta de España
En la noche del viernes el club ayamontino celebró una de sus asambleas más multitudinarias debido a la importancia de los temas que en ella se iban a tratar. Lo primordial, como poder liquidar los dos últimos meses y encontrar los cauces económicos necesarios para poder comenzar la próxima temporada.
El quid de la cuestión radica en la deuda que mantiene con la entidad ayamontina la empresa Martinsa-Fadesa, hasta hace poco, una de las grandes protectoras del club merced a la intermediación del anterior alcalde Rafael González.
Sin embargo la situación real ha sido muy diferente y la entidad ayamontina se ha visto sin los ingresos prometidos, y con una deuda acumulada que ha puesto al club al borde mismo de la desaparición.
Los socios del Ayamonte conocieron -y aprobaron- las cuentas del club; los detalles de como se encuentra ese estancamiento de la deuda que se mantiene con Martinsa-Fadesa; y la deuda reconocida a favor del presidente del club, Manuel Rodríguez Gómez, que ha tenido que adelantar dinero de su patrimonio para seguir pagando.
Una vez terminado el tema económico, el propio presidente y su junta directiva, presentó su dimisión en la asamblea, al no contar con el apoyo suficiente para poder terminar la temporada y empezar la siguiente.
En un ambiente caldeado ante la problemática situación del club, en el capítulo de ruegos y preguntas, se realizaron diversas propuestas encaminadas a encontrar una solución para este callejón sin salida.
Entre las peticiones de la asamblea se encontraban desde una manifestación en la plaza del Ayuntamiento, hasta la entrega de un escrito al alcalde reclamando el apoyo económico para el club.
Si se tuviera una respuesta negativa en las ayudas, la directiva convocaría una rueda de prensa en las mismas puertas del consistorio para dar a conocer a los aficionados los motivos por los que se llegaría a esta triste final, como sería la desaparición del Ayamonte Club de Fútbol.
domingo, 21 de junio de 2009
Se decidirá la eliminatoria en Lepe
La igualdad fue la nota predominante de un encuentro que nunca tuvo un dominador claro. Si bien el Binissalem fue el que más expuso en el arranque, a medida que transcurrieron los minutos se igualaron las fuerzas hasta acabar en un empate técnico.
El 0-0 permite a los onubenses tomar una ligera ventaja en la eliminatoria de cara al trascendental encuentro de la vuelta. Hay que tener en cuenta además que el conjunto mallorquín acumulaba hasta la fecha un año y medio sin caer derrotado en su feudo, lo que engrandece el resultado del San Roque. El Miquel Pons registró ayer su mejor entrada de la historia. Lleno absoluto y 2.000 gargantas que no dejaron de animar a los suyos tratando de llevarles en volandas hacia un ascenso que podría ser histórico.
Los primeros compases del encuentro fueron de claro dominio local. Salió decidido el equipo mallorquín a tomar la delantera en el marcador y bien pudo hacerlo si Diego Morgado hubiera acertado con alguna de las dos ocasiones que dispuso en el primer cuarto de hora. Cedió la posesión del esférico el San Roque a los pupilos de Tomeu Pons y se encerró tímidamente atrás esperando su oportunidad a la contra, pero la oportunidad no llegaba y los onubenses comenzaban a ponerse nerviosos.
Vidal el jugador más decisivo de la eliminatoria
A pesar de todo mantenía sus líneas muy juntas el San Roque y no concedía espacios a un Binissalem que se acercaba a las inmediaciones del área onubense pero se atascaba en tres cuartas partes de campo. Lo cierto es que daba sensación de firmeza y seguridad el San Roque, que se encontraba muy cómodo sin la pelota y capeaba el temporal sin problemas.
Veinticinco minutos iba a tener que esperar el San Roque para gozar de sus primera oportunidad del partido. Vidal enganchaba un potente disparo desde la frontal, pero su disparo se perdía por encima del travesaño de la portería custodiada por Javi. La réplica local no se hacía esperar. Oliver y Tomeu Reynés empezaban a desbordar por las bandas y daban profundidad al juego mallorquín, pero no acertaban en los metros finales. Se precipitaba el Binissalem en sus acciones de ataque e Isaac no sufría lo más mínimo. Al filo del descanso Cassiano disponía de otra oportunidad para adelantar al San Roque en el marcador, pero reaccionaba a tiempo el meta local Javi y lograba atajar el balón en dos tiempos. Con el resultado inicial se alcanzaba el descanso, bien merecido para los dos equipos por el esfuerzo realizado.
Tras el paso por vestuarios la decoración del partido iba a variar ligeramente. Contrariamente a lo esperado era el San Roque el que salía mucho más enchufado, exactamente al revés de los sucedido en la primera parte. De esta manera, por mediación de Joaquín y Vicente, acompañados por Carlos, tomaban el mando de un partido que había parecido ir a la deriva en los primeros cuarenta y cinco minutos. El control era del cuadro aurinegro.
Sin embargo, cuando más cerca parecía estar el tanto del San Roque iba a reaccionar el Binissalem. Morgado enviaba el balón al fondo de las mallas de Isaac en el minuto 65, pero el tanto no subía al marcador, ya que el colegiado canario, a instancias de su asistente, lo anulaba al considerar que la posición del jugador andaluz del equipo mallorquín era irreglamentaria.
Era el cuarto gol que se le anulaba al Binissalem en la fase de ascenso. Los locales no daban crédito, aunque la situación del jugador parecía ser ilegal a todas luces.
El gol anulado pareció despertar a los locales, ya que a partir de ese momento recuperaron el control del partido y buscaron con ahínco la meta del San Roque. Paco Plata y Contreras pudieron desnivelar el marcador antes de la conclusión del partido, pero Juanlu y Cisco, muy serios toda la tarde, acabaron por desbaratar sendas ocasiones.
Tendrá que resolverse la eliminatoria por lo tanto la semana que viene. Noventa minutos separan al San Roque de la división de bronce del fútbol español.
El San Roque solventó la eliminatoria sin apuros

El encuentro comenzó con un Villanovense muy "enchufado" hacia la meta contraria, en la que el portero local solventó todo lo que le llegaba sin problemas, ya que jugadores como Jaraiz y Palencia no brillaron como siete días antes en Villanueva de la Serena.
Los dos equipos se vieron afectados por una jugada fortuita en el minuto 10, cuando Verdú y Vicente chocaron en el aire y tuvieron que retirarse con sendas brechas en la frente, por lo que el médico del San Roque tuvo que atender a ambos en el vestuario, aunque el local volvió a jugar a los 5 minutos, y el visitante tardó casi 15.
Con mucho juego en el centro del campo, el San Roque rompió el partido en el minuto 20 del primer tiempo, cuando Vicente marcó el 1-0 que ponía 4-1 la eliminatoria, tras un centro al área sin peligro del conjunto local que el portero no sujetó y dejó el esférico a los pies de Vicente para empujar.
Con el primer gol del San Roque el Villanovense retrasó las líneas, dejando que el equipo local tocase y elaborase jugadas desde su propio campo.

En el minuto 34 de la primera parte llegó el 2-0 en las botas del delantero Cassiano, en una jugada calcada a la del primer gol, otro centro sin peligro que despejó otra vez mal el portero y la volvió a dejar "muerta" para que sólo la tocase el delantero brasileño.
Con 2-0 se llegó al final del primer tiempo con un claro dominio del conjunto de casa, en el que nada pudieron hacer los visitantes para acortar distancias.
En la reanudación del partido todo siguió igual, con el San Roque dueño de la situación y llegando fácilmente a la meta contraria, en la que el portero solventaba.
El Villanovense intentó replegar líneas pero solo le sirvió para buscar alguna genialidad de Palencia, muy apagado también en la segunda mitad, aunque pudo marcar su gol en un fallo defensivo del San Roque que Verdú aprovechó a falta de media hora.
A partir del gol se echó al ataque con más corazón que cabeza, pero fue el San Roque el que tuvo las ocasiones más claras, aunque el marcador ya no se movió, y los leperos pasan a la siguiente fase a costa de los extremeños.
2 - San Roque de Lepe: Isaac, Capi, Otón (Avilés, m.66), Carlos, Cisco, Vicente, Álex, Nando, Cassiano, Vidal (Raúl, m.51) y Jonathan (Raúl Domínguez, m.57).
1 - Villanovense: José Fuentes, Jaraiz, Javi Sánchez (Mora, m.84), Dani Fernández, Wili (Valverde, m.76), David Carmona (Damián,m.58), Pablo Palencia, Edu Jurado, Moraga, Juan Diego, Verdú.
Goles: 1-0, M.24: Vicente; 2-0, M.30: Cassiano; 2-1, M.59: Verdú.
Árbitro: Ramos Rodríguez (Ceuta). Amonestó a Jonathan por el San Roque y a los extremeños Javi Sánchez, Dani Fernández, Juan Diego y Verdú.
Incidencias: Partido de vuelta de la segunda eliminatoria de ascenso a Segunda B disputado en el campo Municipal de Lepe ante unos 2.000 espectadores, de los que unos 150 eran seguidores el equipo extremeño. EFE
lunes, 8 de junio de 2009
El San Roque casi tiene solventada la eliminatoria
De inicio, Alejandro Ceballos volvía al dibujo táctico que tantos buenos réditos le ha dado durante el año, con un extremo en cada banda y Vidal en la media punta, con Casiano de ariete, quien gozó de algunas buenas posibilidades y que probablemente el mejor del San Roque junto a Otón, si no contamos los goles de Joaquín.
A pesar de ello, el cuadro aurinegro sufrió muchísimo durante el comienzo del choque por la presión de los jugadores del Villanovense, que se juntaban de cuatro en cuatro tanto para defender como para atacar la zona del balón. Cuando los leperos lograban zafarse de estas marcas, los extremeños no dudaban en cometer alguna falta rápida para detener su avance y así fueron los aurinegros desconectándose del balón durante la primera media hora, que fue de total dominio local.
Un dominio que se tradujo en el 1-0, obra de Edu Jurado, una increíble vaselina desde lejos que sorprendió adelantado a Isaac y que se coló en la portería lepera ayudado por el viento. Tras el tanto, el cuadro serón no varió un ápice sus argumentos y continuó asfixiando la salida de balón de los visitantes, que sólo veían por la banda izquierda su vía de escape con Raúl Domínguez o las incorporaciones siempre peligrosas de un Ótón muy entonado, tanto en defensa como en ataque.
En el otro lado, Capi y Juanlu tuvieron que sufrir la pesadilla del rapidísimo Moraga, por lo que tenían que estar más pendientes de no dejar huecos a sus espaldas que de otra cosa; y por el centro, Nando y Vicente estaban más por la labor de destruir que de construir.
Así las cosas, el San Roque disparó por primera vez a portería al cuarto de hora, tras un centro de Otón que tocó Vidal y que salió fuera por poco; acción a la que respondió Pablo Valencia con un tiro muy peligroso desde la frontal que obligó a Isaac a emplearse a fondo para enviar la pelota a córner. Hasta más o menos la media hora de partido, el choque se movió por las peligrosas aguas del dominio local, hasta que los leperos consiguieron zafarse de sus respectivas marcas y lograron empezar a desplegarse en ataque con más comodidad.
Así, el equipo aurinegro acumuló las suficientes ocasiones como para marcharse al vestuario con al menos el empate en el bolsillo, sobre todo tras un mano a mano de Casiano ante José Fuentes que sacó la defensa sobre la mismísima línea de gol; y un saque de falta de Vidal buscando la escuadra que evitó el meta extremeño.
A la vuelta de vestuarios, el cuadro de Domingo Suero tuvo claras sus intenciones: replegarse y juntarse atrás para aprovechar la velocidad de Moraga y Valencia a la contra, algo que estuvo a punto de aprovechar a los 4 minutos de la reanudación tras un contraataque fulgurante que se quedó, afortunadamente para el San Roque, sin rematador.
Con los leperos buscando constantemente a Casiano, que caía a las bandas para encontrar la bola, el juego se convirtió en la laboriosa tarea de ir buscando un agujerito en la tela para tirar de él y romperla, como le ocurrió al propio brasileño en el minuto 56, tras una extraordinaria jugada de gambeteo dentro del área que culminó con un tiro alto cuando los aficionados leperos ya casi cantaban el empate.
Así que Ceballos no tuvo más remedio que mover el banquillo para darle al encuentro el punto exacto que necesitaba y ganarlo. Una vez más, el míster lepero acertó de pleno con los mismos, que supuso también el movimiento de alguna ficha: Joaquín entraba a la cancha por Raúl Domínguez, lo que obligó a Casiano a ocupar la banda izquierda, desde donde creó muchísimo peligro; y Jonathan, también revulsivo, ingresó en el campo por un exhausto Capi. Así que durante el último cuarto de hora, con el San Roque en superioridad física y anímica, destrozó las ilusiones locales con 3 zarpazos de oro para el sanrroquismo.
El primero de ellos en el minuto 78: Otón gana un balón por alto en el centro del campo, el banquillo local reclamó falta, probablemente con razón, que le cayó a Casiano, quien tras un gran movimiento de samba se marchó de su marcador, encaró al meta para regatearlo pero quedándose sin ángulo, por lo que retrasó la pelota para Joaquín, que remató a bocajarro, un disparo que sólo pudo enviar la defensa a córner para evitar el 1-1.
El tanto llegaría a la salida de saque de esquina, que botó Vidal para la cabeza de Carlos, quien llegando desde atrás remachó a la red y consiguió, además de su primer gol con la camiseta del San Roque, el empate y enderezar la eliminatoria.
El Villanovense quedó finalmente tocado, se desfondó y pagó muy cara esta circunstancia, porque el San Roque se embaló buscando la victoria y fue un martillo pilón, recordando por momentos a aquel equipo que se marcó varias goleadas consecutivas ante los gallitos del Grupo X.
Y así fue cuando en el minuto 83 Vidal se encontró la pelota en la zona de tres cuartos, se giró hacia la portería, vio los espacios abiertos de la defensa local y por ahí envió un pase perfecto para el pichichi Joaquín, quien encaró al meta local y lo batió de tiro cruzado.
El gol de la remontada llevó la locura a la zona del estadio donde estaban los aficionados leperos, que terminaron su fiesta celebrando el tercer gol, el mejor de la tarde, en el minuto 87: Casiano recibe un pase desde atrás, encara a los defensas en la línea del centro del campo, regatea para adentro y levanta la cabeza; ve a Joanthan libre de marca en el otro lado de la cancha, cambia la orientación del juego y le hace llegar la pelota, que el lepero baja con clase; ve el desmarque de Joaquín dentro del área y le envía un centro perfecto que el ariete paradeño empalma sin dejar caer a las redes del Villanovense.
También es cierto, que el cuadro serón tuvo aún sus opciones a la desesperada, tanto es así que Isaac evitó que los extremeños acortaran distancias en un par de ocasiones. Pero el marcador ya no se movería. Con el pitido final del colegiado, los jugadores del San Roque se acercaron hasta la grada donde estaban los aficionados leperos, para agradecerles de nuevo su apoyo.
De esta forma, el San Roque deja prácticamente sentenciada la eliminatoria, si bien no debe descuidarse para el choque del próximo sábado a las 20:00 horas en el Municipal. Ciertamente, hubo momentos en que el cuadro lepero lo pasó mal, pero todo eso se compensa con una victoria que debe servir para animar a la plantilla para seguir luchando por el último sueño de la temporada.
